Cuando pensamos en las emisiones tóxicas que participan al cambiamiento climático, enseguida en nuestra mente comparece la imagen de una chimenea industrial desperdiendo humo negro por la atmósfera. Pero tal vez no sea la única forma de contaminación que perjudica a nuestro planeta: según Gartner Consulting, las empresas TIC del mundo producen cada año unos 830 millones de toneladas de dióxido de carbono. ¡Es lo mismo que toda la industria aeronáutica mundial!

Aunque sea difícil darse cuenta directamente, los aparatos informáticos gastan muchísima energía: según una encuesta realizada por Ademe - agencia francesa para el medio ambiente y el control energético - parece que un empleado produce una media de 13 toneladas de CO₂ al año únicamente por el intercambio de correos electrónicos.

Este dato muestra que no basta con prestar atención a los residuos materiales que producen las empresas, sino que es necesario replantearse el desarrollo de tecnologías en una perspectiva más sostenible para el medio ambiente. Sobre la base de este concepto, se desarrolló Green IT o informática verde con el objetivo de minimizar el impacto ambiental de las TI.

Veamos pues cuáles son los pasos hacia la informática verde, a qué soluciones han recurrido las empresas para abordar el problema y qué otros tipos de beneficios pueden obtener las empresas de un enfoque "más verde".

¿Qué es Green IT? 

Techopedia define Green IT como "el uso ecológico y de bajo impacto ambiental de computadoras y otras herramientas de TI". La expresión green computing (es decir computación verde) nació en 1992, cuando la Environmental Protection Agency - la agencia estadounidense para la protección del medio ambiente - lanzó el programa "Energy Star" con el objetivo de evaluar y promocionar la eficiencia energética de monitores y otros equipos electrónicos.

La necesidad de tecnologías de la información verdes y sostenibles ha crecido a lo largo de los años, a medida que el número de empresas crecía y el uso de las tecnologías se volvía masivo. Consideramos, por ejemplo, los centros de datos: estas estructuras consumen mucha electricidad para hacer funcionar no solo los servidores, sino también los sistemas de aire acondicionado, necesarios para evitar el sobrecalentamiento de los hardware.

Por este motivo, muchas grandes empresas han buscado soluciones alternativas, apoyándose en servidores de bajo consumo, con ventilación natural y fuentes de energía renovables como la eólica o la fotovoltaica.

En este sentido, Microsoft está trabajando para en breve poder alimentar un 60% de sus data server  con energía de fuentes renovables, mientras que Aruba ha creado el mayor centro de datos italiano cerca de Bergamo de forma totalmente verde, ya que utiliza energía de producción propia de una central hidroeléctrica dentro del campus, donde fluye el río Brembo.

Las 4 claves de la informática verde

La computación verde o sustentable es un concepto amplio que no solo incluye a quienes diseñan y producen computadoras y periféricos, sino también a quienes utilizan estas herramientas.

En este sentido, se pueden identificar 4 claves de la Informática verde:

  1. Diseño verde: será cada vez más necesario diseñar ordenadores, servidores, impresoras y todos los demás aparatos tecnológicos para que sean energéticamente eficientes y eco-sostenibles.

  2. Fabricación verde: la producción de equipos y, más en general, de componentes electrónicos, también debe minimizar el impacto ambiental mediante el uso de fuentes de energía alternativas y la reducción de residuos.

  3. Uso verde: Según Gartner Consulting, casi un tercio de la energía que gasta un ordenador de una oficina se desperdicia en tiempos muertos o en períodos de tiempo que el ordenador no se usa. Si lo analizamos a nivel global, este dato supone unos 60.000 MW de consumo eléctrico desperdiciado. Queda entonces claro que también es importante contribuir al ahorro energético desde el escritorio, aplicando algunas acciones tan sencillas como fundamentales:

    1. Configurar correctamente la administración energética de nuestro equipo: apagado del monitor cuando el equipo no esté en uso, paso a suspensión, etc.

    2. Evitar dejar los equipos encendidos fuera del horario laboral – lo que suele ser algo muy habitual en los que quieren ahorrar tiempo por la mañana - y adoptar alternativas, como la hibernación del sistema.

    3. Adoptar soluciones que nos puedan ayudar a controlar nuestro parque informático y evitar consumos innecesarios, como fijando apagados programados del parque de equipos o monitorizando el consumo de energía.

  4. Eliminación verde: para eliminar los dispositivos tecnológicos que ya no se pueden utilizar, se deben adoptar procedimientos de reciclaje adecuados, respetando el medio ambiente y con total seguridad.

Green TI como valor añadido a ojos de los candidatos

El tema del cambio climático y la sostenibilidad nos involucra a todos y ser sensible al tema, para una empresa, también puede generar beneficios inesperados.

De hecho, no es casualidad que cada vez más empresas decidan comunicar sus "elecciones verdes", ya que son perfectamente conscientes de que se trata de un valor añadido que puede contribuir a una mejora de la reputación corporativa. La decisión de avanzar hacia soluciones más sostenibles y menos impactantes, por una parte obligada a adaptarse a las políticas nacionales y europeas, también sirve para diferenciarse de los competidores y ser más atractivo a los ojos de los candidatos. Los millennials están muy preocupados por el medio ambiente y, de acuerdo con lo que surgió de una reciente encuesta estadounidense, parece que el 86% de ellos incluso estaría dispuesto a reducir sus salarios para poder trabajar en una empresa amigable con el medio ambiente.

En el ámbito tecnológico, además de las mencionadas Microsoft y Aruba, Google logró el liderazgo de la empresa más verde del sector en 2018, logrando la autosuficiencia energética a través de fuentes renovables. Le sigue Apple, con más del 93% de la autonomía conseguida, mientras que HP y Dell están más orientados al reciclaje.

Está entonces claro que la atención al medio ambiente por parte de las empresas de TI comienza a tener cada vez más importancia. Todo esto sin mencionar que las tecnologías de la información también pueden jugar un papel activo en la protección del medio ambiente, como demuestran todas las tecnologías diseñadas para monitorear los cambiamientos climáticos y ambientales, haciendo posible un uso más responsable de los recursos naturales.